Protecciones de los elementos arquitectónicos con zinc en C/Alcalá, 47 Madrid. Rehabilitación de la fachada

Protecciones de los elementos arquitectónicos con zinc

La protección de los elementos que  forman parte de la fachada  y que están más expuestos al agua de lluvias es imprescindible  para conseguir que la fachada se conserve en las mejores condiciones durante mucho más tiempo.  En nuestro caso, los elementos que se tratan son  los alféizares de las ventanas, la balaustrada de piedra de la  última planta, capiteles de columnas y las cubiertas curvas de las ventanas en el tejado de pizarra.  Si no fueran protegidos, el agua iría penetrando por estos puntos a través de la pintura y provocaría desconchones, abultamientos y grietas, que podrían acabar en caídas de cascotes.

Para proteger estos elementos los forramos con  chapa de zinc natural,  que volará unos 3 cm sobre la fachada y cuyo extremo tiene goterón, con el fin de evitar que el agua chorree por la fachada.

Las ventajas del zinc sobre otros materiales son su buena resistencia a la corrosión y gran durabilidad. Además es muy maleable, facilitando los trabajos que requieren, por ejemplo, proteger elementos con  formas circulares.

El principal problema que suele aparecer al colocar este material es que se pueden producir condensaciones sobre su cara interior, pudiendo causar la corrosión del mismo desde dentro a fuera. Para evitarlo, colocamos una lámina impermeable transpirable debajo de la chapa de zinc y con esto queda solucionado el problema.

Estos trabajos son muy importantes para una buena ejecución en la rehabilitación de cualquier fachada, puesto que aumenta la resistencia a las inclemencias meteorológicas, y por tanto la durabilidad de las obras realizadas.